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Gente y cosas del Camino de Santiago: El Botafumeiro

Hay muchos símbolos conocidos en el Camino de Santiago: las flechas amarillas que dirigen a los peregrinos; la concha que el peregrino recogía en el mar de Galicia para mostrar que él había llegado hasta allí; lo llevó con él de regreso a su pueblo de origen. Hay leyendas conocidas: “el gallo que cantó después de asado” en Santo Domingo de la Calzada es una que aprendimos durante nuestra breve estancia en ese pueblo. Hay gente famosa y gente “normal” que también forma parte del Camino. Todos estos elementos: los símbolos, las leyendas y la gente, hacen que tanto hoy en día como en su periodo de esplendor en la Edad Media el Camino sigue muy vivo.

El “Botafumeiro” es uno de los símbolos más conocidos en el Camino de Santiago. Me enteré de este objeto no por mi propia experiencia; todavía no conozco Santiago de Compostela. Fue una amiga mía de Galicia quien me contó lo del Botafumeiro. Ella admitió que nunca había hecho el Camino, pero me dijo: «He estado en la Misa del peregrino y no te imaginas la expresión de las caras de los peregrinos, incluso de los que no hacen el Camino por motivos religiosos. Y cuando ven el “Botafumeiro” alucina!»

El Botafumeiro es un enorme incensario de unos 50 kilos en la Catedral de Santiago de Compostela. Significa literalmente “esparcidor de humo” o “echahumos” en gallego. Lógicamente, los peregrinos no holían muy bien cuando llegaron a la Catedral, y el incensario ayudaba con eso. Sólo se exhibe en la Eucaristía del peregrino los domingos, aunque hoy en día si los peregrinos hacen una ofrenda de 300 euros, también pueden ver el Botafumeiro.

Y como “una imagen vale más que mil palabras”:

http://www.youtube.com/watch?v=yULzD8r6Png&feature=related

Mi "Camino de Santiago"

Por fin lo hemos hecho: nuestro trozito del Camino.  Me fue mucho mejor de lo que esperaba: había hecho una cita para un masaje antes de salir para el Camino, pero apenas me duele la espalda.  He aprendido cosas útiles: la comida pesa mucho (llevé naranjas y una enorme bolsa de frutos secos...y ni conseguí terminar todo...), y si algún día decido hacer el Camino de verdad, ya he aprendido un poco.

Sí, eso es, ahora estoy pensando en terminar el Camino.  No sé cuando, pero es algo que me gustaría hacer.  Me gustó estar en la naturaleza y ver el paisaje y las aldeas de España del norte.  Tambíen, hemos conocido a muchos peregrinos en el Camino, y lo pasamos muy bien con ellos.  Lena me había comentado que hay más de una manera para animar a los demás, y sin duda "ultrella" no es lo más importante.  Escuché más "buen camino" que "ultrella", pero no eran palabras que más me animó: era conocer a otros peregrinos, hablar con ellos sobre su experiencia, sus motivos, pasar las tardes en el bar o el albergue con vino, comida, y buena compania.

Tuvimos suerte: no llovió, aunque sí había muchííísimo barro... y lo más difícil de todo era el frío del albuerge la última noche.  Aún así, la naturaleza y la buena compania me han animado a pensar seriamente en hacer el Camino de verdad.

En cuanto al "Origen y meta de peregrinación cristiana"

Fui hace un par de días al Arzobispado de Madrid en la Catedral de la Almudena con dos amigas de la clase para sacar la credencial, y bueno, esperaba algo un poco más interesante de lo que pasó: llegamos tarde, el cura estaba a punto de salir, pero se quedó solamente para darnos las credenciales, muy amable de él. No nos preguntó nuestros motivos para hacer el Camino, no nos dio ningún consejo, solamente nos dio la credencial y una fotocopia que se llama: “La Catedral de La Almudena: Origen y meta de la peregrinación cristiana”, e inmediatamente después, salió. A lo mejor era porque lo pillamos a mala hora.

Si me hubiera preguntado mi motivo por hacer el Camino, le habría dicho que lo estoy haciendo por motivos culturales. Me interesa esta parte de la historia española y a través de esta clase estoy aprendiendo más de cómo España ha llegado a ser lo que es. Esto no es algo muy espiritual para mí (estoy un poco escéptica y ya sabemos que Santiago no está enterrado en España), pero quizás, mientras vaya caminando, pueda reflexionar en mi vida…así que, quizás, sí, en el fondo es algo espiritual.

Cuando volví a casa empecé a leer la fotocopia que el cura no dio y ahora voy a comentar algunas cosas:

“Siguiendo una antigua costumbre del Pueblo de Dios, la peregrinación a un lugar sagrado es oportunidad para el encuentro con el Señor.”

Yo creo que esto puede ser verdad. Quizá no en el sentido “literal”, pero un camino tan largo y a veces tan solitario puede cambiar una persona. Si esa persona tiene fe, es una buena manera de conectar con el “más allá”.

“Para nosotros los cristianos la peregrinación sirve para revivir como Jesús en tierra el valor real de nuestra vida y sobre todo para expresar nuestro seguimiento a Jesús.”

El valor real de nuestra vida… Sí…como ya he mencionado, puede ser un gran oportunidad de reflexionar en nuestras vidas. ¿Qué estoy haciendo aquí?

“Esta peregrinación cristiana sigue hoy en día siendo muy válida por experiencia, y es reconocida y recomendada al acudir al Sepulcro del Primero Misionero y Patrón de España.”

Al leer esto, pensé: ¿¿en serio?? Ya que es BASTANTE evidente que Santiago nunca estuvo en España, me cuesta creer que la Iglesia puede decir algo que definitivamente no es la verdad: NO es su sepulcro, nadie sabe donde está enterrado. Me pregunto cuántas personas hoy en día siguen creyendo esta leyenda.

“Requiere preparación física adecuada a cada edad y facultades…Preparación importante es la del espíritu por la que no disponemos al encuentro con Dios en Cristo y para la renovación durante el camino y ante el Sepulcro de cuanto significa nuestra fe apostólica.”

Aquí tenemos algunos consejos prácticos. Además, no había pensado en la preparación del espíritu…

“A este efecto son peregrinos aquellos que a pie o a caballo hacen los 100 últimos kilómetros o los 200 últimos en bicicleta.”

Es oficial: no somos peregrinos. Sin embargo, es interesante saber la definición oficial de un peregrino. Quizá algún día…

“La generosidad con los demás en el albergue o durante el camino es virtud propia del peregrino.”

Me gusta este consejo porque tiene mucho sentido: algunos van a llevar cosas que a lo mejor otra va a necesitar. Todos necesitamos compartir, ayudar y animar a los otros.

Las caminatas de entrenamiento

Me gusta pensar que estoy en buena forma…buueennoo…no exactamente hago muchos ejercicios, pero ando bastante en el centro de Madrid, nunca he tenido coche y siempre me digo que no hace faltar ir al gimnasio porque camino tanto.

Hoy, después de dos horas andando con Lena y los otros alumnos durante nuestra segunda caminata de entrenamiento, estoy hecha polvo y me estoy dando cuenta de que a lo mejor no estoy en tan buena forma como me gusta pensar. ¡Y eso que he estado entrenando cada fin de semana con otras amigas de la clase! Este es sólo el principio. Ya me doy cuenta de que este sí es un esfuerzo físico; hay una razón que los peregrinos históricamente (¿y hoy en día?) lo hacían para hacer una penitencia.

Para mejorar mi cuerpo para el Camino, he empezado hacer ejercicios abdominales cada mañana. Es muy poco y suelo intentar apresurarme para terminar con ellos cuanto antes. Pero bueno, solamente nos quedan unas tres semanas hasta que hagamos nuestra pequeña parte del Camino, y hay que ponerme en mejor forma.  Aunque no tengo los mismos motivos para hacer el Camino (sin hablar de que sólo lo vamos a hacer un fin de semana) que tenían los peregrinos durante la Edad Media, esto sí es un reto para mi también, algo que no hago a menudo -- mejor dicho, que nunca he hecho -- y va a exegir un esfuerzo físico.  

¡Ultrella!

Busqué en el DRAE la palabra “ultrella”, pero no salió nada. Tampoco en wordreference. Tuve que recurrir a Google para buscar la acepción de “ultrella” (por lo visto es más común escribirla “Ultreia” ya que cada vez que escribo “ultrella”, Word intenta corregirme automáticamente. ).

Según los sitios que encontré a través de mi búsqueda de Google, se utiliza “Ultreia” como forma de ánimo entre los peregrinos en el Camino de Santiago. También busqué en un diccionario latino: Se derivó del latín “ultra”, lo cual significa “más” y "ea", que servía para animar a alguien, y parece que solamente se usa en el Camino de Santiago.

Cuando era pequeña, mi padre, que es bastante deportista y le gusta hacer senderismo e ir de camping, me llevaba a mi y a mis dos hermanas a hacer senderismo; mi madre nunca venía con nosotros ya que no le gustaba para nada. A la edad de trece, me convertí en mi madre. No me gustaba ponerme sucia, no me gustaban los bichos, ¡no me gustaba nada! Ahora me emociona incluso menos la idea de las ampollas y el peso de la mochila...pero bueno... espero que eso fuera solamente que era adolescente, y ahora que soy adulta me haya cambiado. Me gusta la “idea” de andar en el campo y en el bosque, conectada con la naturaleza. Me gusta la idea del aire fresco, ya que llevo demasiados años en la ciudad. Pero ya veremos lo que resulta ser mi realidad. Creo que voy a necesitar mucho que me animéis con “ultrella”.

Otra cosa más: si puedo hacer una sugerencia… utilizo “Google Reader” para suscribirme a mis bitácoras favoritas, y ya os he añadido todos a mi página de Google Reader. Es muy útil y muy fácil, y así nunca pierdas las últimas entradas. ¡Os lo aconsejo!