Fui hace un par de días al Arzobispado de Madrid en la Catedral de la Almudena con dos amigas de la clase para sacar la credencial, y bueno, esperaba algo un poco más interesante de lo que pasó: llegamos tarde, el cura estaba a punto de salir, pero se quedó solamente para darnos las credenciales, muy amable de él. No nos preguntó nuestros motivos para hacer el Camino, no nos dio ningún consejo, solamente nos dio la credencial y una fotocopia que se llama: “La Catedral de La Almudena: Origen y meta de la peregrinación cristiana”, e inmediatamente después, salió. A lo mejor era porque lo pillamos a mala hora.
Si me hubiera preguntado mi motivo por hacer el Camino, le habría dicho que lo estoy haciendo por motivos culturales. Me interesa esta parte de la historia española y a través de esta clase estoy aprendiendo más de cómo España ha llegado a ser lo que es. Esto no es algo muy espiritual para mí (estoy un poco escéptica y ya sabemos que Santiago no está enterrado en España), pero quizás, mientras vaya caminando, pueda reflexionar en mi vida…así que, quizás, sí, en el fondo es algo espiritual.
Cuando volví a casa empecé a leer la fotocopia que el cura no dio y ahora voy a comentar algunas cosas:
“Siguiendo una antigua costumbre del Pueblo de Dios, la peregrinación a un lugar sagrado es oportunidad para el encuentro con el Señor.”
Yo creo que esto puede ser verdad. Quizá no en el sentido “literal”, pero un camino tan largo y a veces tan solitario puede cambiar una persona. Si esa persona tiene fe, es una buena manera de conectar con el “más allá”.
“Para nosotros los cristianos la peregrinación sirve para revivir como Jesús en tierra el valor real de nuestra vida y sobre todo para expresar nuestro seguimiento a Jesús.”
El valor real de nuestra vida… Sí…como ya he mencionado, puede ser un gran oportunidad de reflexionar en nuestras vidas. ¿Qué estoy haciendo aquí?
“Esta peregrinación cristiana sigue hoy en día siendo muy válida por experiencia, y es reconocida y recomendada al acudir al Sepulcro del Primero Misionero y Patrón de España.”
Al leer esto, pensé: ¿¿en serio?? Ya que es BASTANTE evidente que Santiago nunca estuvo en España, me cuesta creer que la Iglesia puede decir algo que definitivamente no es la verdad: NO es su sepulcro, nadie sabe donde está enterrado. Me pregunto cuántas personas hoy en día siguen creyendo esta leyenda.
“Requiere preparación física adecuada a cada edad y facultades…Preparación importante es la del espíritu por la que no disponemos al encuentro con Dios en Cristo y para la renovación durante el camino y ante el Sepulcro de cuanto significa nuestra fe apostólica.”
Aquí tenemos algunos consejos prácticos. Además, no había pensado en la preparación del espíritu…
“A este efecto son peregrinos aquellos que a pie o a caballo hacen los 100 últimos kilómetros o los 200 últimos en bicicleta.”
Es oficial: no somos peregrinos. Sin embargo, es interesante saber la definición oficial de un peregrino. Quizá algún día…
“La generosidad con los demás en el albergue o durante el camino es virtud propia del peregrino.”
Me gusta este consejo porque tiene mucho sentido: algunos van a llevar cosas que a lo mejor otra va a necesitar. Todos necesitamos compartir, ayudar y animar a los otros.
!--EndFragment-->!--StartFragment-->
Lamentablemente muchas religiones tienen aspectos y hasta doctrinas que se basan en leyendas o cuentos y a veces hasta en mentiras para propagar sus fines y manipular a la gente. Pero me ha parecido muy buena tu reflexión y la comparación que has hecho entre lo religioso y lo espiritual. A veces es fácil confundir las dos cosas y aunque es común que convivan pueden ser muy diferentes y no tener nada que ver una con la otra.
Has dicho que es oficial que no son peregrinos, y respondo: como parte de la clase no quiero que se conviertan en peregrinos, aunque algunos sí lo hacen, pero quiero que entiendan mejor lo que significa ser peregrino hoy día, y ya has empezado con eso, al leer esta fotocopia y reflexionar sobre lo que significa. Espero que después de dos días en el Camino lo entiendas aún mejor.
Ahora que he leído de tu experiencia (como has comentado en la mía) es verdad que tuvimos experiencias muy diferentes. La mía no tenía nada que ver con lo espiritual - solamente era de aspectos físicos y consejos así. Realmente no he pensado nada en la espiritualidad del camino para mí. Sin embargo, como es un peregrinaje religioso, a lo mejor sería bueno pensarlo. :)
Me parece interesante tu experiencia de obtener el credencial porque la mía fue muy diferente; de hecho, el sacerdote no me preguntó cuál era mi meta ni cómo pensaba recorrer el Camino. Lo del “Sepulcro de Santiago” y su representación de la fe apostólica en España también me frustra un poco, pues llevamos meses matriculados en un curso que nos demuestra cada vez más que la situación no es así. Sin embargo, creo que aunque varias religiones cristianas siguen basando ciertas creencias en puras leyendas (las cuales a veces aun va contra partes de la Biblia; por ejemplo, la "estancia" de Santiago en Hispania), al final no importa con tal de que el mensaje principal de la cristiandad haya sido recibido por parte de sus seguidores. En otras palabras, a pesar de lo que dice la fotocopia esa y que hay gente que peregrina por motivos no religiosos, seguramente hay cosas que todos aprenderemos durante el Camino. Creo que lo has expresado muy bien con lo de “La generosidad con los demás en el albergue o durante el camino es virtud propia del peregrino”. También pienso que tiene mucho sentido y que “algunos van a llevar cosas que a lo mejor otra persona va a necesitar”. En este sentido, la gente comparte con otros, ayuda y anima a los demás, y eso es lo más importante durante un viaje tan personal y potencialmente espiritual.